Dicen que hombre precavido vale por dos. Por tanto, un hombre precavido jamás podría cruzar un puente por el que solo se pueda pasar de uno en uno. Pero, y hete aquí la paradoja: si el hombre precavido aún sabiendo esto se atreve a cruzar el puente, será capaz de cruzarlo porque dejará de ser precavido y por tanto, pasará de nuevo a valer uno.

Claro que el hombre precavido habrá sopesado esta posibilidad así que es posible que en el fondo, a efectos de la verdad de un refranero, siga siendo precavido y por ende, sigue valiendo por dos. La pregunta es: ¿Cómo reaccionaría la física del puente? Dependerá de si el puente en su fuero interno decide decantarse por una verdad u otra. ¿Quién sabe? Al fin y al cabo, puente precavido vale por dos.

 

Nota aclaratoria: Esto estaba escrito en un folio de mis apuntes de la carrera. Probablemente lo escribí en alguna de aquellas interminables tardes-noches de estudio en las que muchas veces uno perdía la concentración y su mente se iba por derroteros inescrutables. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *