Viaje a UK, día 9: De Camden al cielo

Último día completo en la isla de los bichos raros que hablan inglés. Y hablando de bichos raros, hoy pasamos la mañana en el mercado de los horrores, Camden Town, uno de los lugares más extraños y peculiares de la ciudad.

Se trata de un barrio lleno de tiendas y puestos de lo más variopinto, en el que los peinados futuristas se mezclan con corsés, látigos, gabardinas de cuero y restaurantes chinos. Tiendas de antigüedades, salas de conciertos con los últimos modelos en lencería a la venta, souvenires londinenses, tiendas para heavys, tiendas para punkis, tiendas para frikis, tiendas para emos y arte, mucho arte callejero por todas partes.

Compramos regalitos para la familia y comimos una hamburguesa en un restaurante argentino. Por cierto, el camarero nos dijo: «Che, ustedes son re-gallegos, verdad? De Ourense por lo menos!!» Me dejó flipado.

Por la tarde hicimos una ruta relámpago en autobús por los puntos más típicos de la ciudad: Big Ben, Abadía de Westmister, Palacio, Torre de Londres…esas cositas sin importancia. Pies, piernas, rodillas y otras piezas del puzzle que forman mi cuerpo se descomponían por momentos.

Llegamos a las 19:20 a un pub cercano al hotel donde nos quedamos a disfrutar de un auténtico partido de futbol de la selección inglesa en el Mundial, junto con su afición. Aquí la gente vive el futbol de una forma muy intensa y a pesar del empate, los cánticos en el pub no cesaron.

Nos quedaban pocas horas de este último día y, aunque barajamos la opción de salir a tomar algo, al final nos quedamos en el mismo pub donde vimos el partido, hasta la madrugada, discutiendo sobre lo divino y lo humano. Esta noche tocamos temas como el acceso a la educación, la definición de la palabra culto y cultura, como pueden las drogas blandas afectar al proceso creativo y si una persona define los pilares básicos de su personalidad en los primeros años de vida. Casi nada para nuestra última noche por estas tierras.

Como colofón, brindamos por un viaje redondo y dimos por finiquitada la noche y el debate. Tras la tormenta, siempre llega la calma.

Mañana por la mañana nos pegaremos el último gran desayuno y al mediodía partiremos hacia el aeropuerto para terminar este periplo.

Cómico, guionista y zurdo.

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