Todo es relativo

01 Nov Todo es relativo

Fecha de emisión: 19/09/2013
Minuto 30:00

Buenos días, gente despierta. Hoy puede ser un gran día así que no esperen más a despegarse de las sábanas. Y los que se meten a estas horas en cama, tranquilos, no se van a perder nada. Y es que ya lo decía Einstein, todo es relativo.

Para el que no lo sepa, Einstein era como Punset, pero sin doblarse a si mismo en la televisión. Vamos, un tipo listo. La teoría de la relatividad marcó un antes y un después en la vida del ser humano, pero en especial, en las relaciones de pareja.

Todo es relativo, por eso cuando tu pareja te dice que te quiere tu quieres saber cuánto te quiere y con respecto a que, como si hubiera una medida del amor. A lo mejor el amor se podría medir en latidos. «Te quiero mil kilolatidos, cariño.» «¿Sólo?» «Bueno, ten en cuenta que a mis amigos solo los quiero cien kilolatidos y a tu madre medio microlatido.»

El amor no se puede medir, queridos despiertos, ni tampoco relativizar. Hay quien considera al amor como el mayor acto de egoísmo y hay quien considera que es darse al otro sin condición. ¿Ven? Todo es relativo.

Pero la relatividad en las relaciones de pareja podría echarnos una mano para solucionar malentendidos. «Estabas mirando a esa rubia, ¿verdad?» «Bueno cariño, eso es relativo, porque al mirarla estaba pensando que tú eres más guapa.» No nos engañemos, no cuela.

Quizás los máximos usuarios de la relatividad seamos los gallegos, porque como no se sabe si subimos o si bajamos…además, nuestra respuesta estandar a cualquier pregunta es: «depende» y a continuación una nueva pregunta. ¿Hay algo más relativo que eso? Una conversación de una pareja gallega puede entrar en un bucle infinito de dependes y preguntas. Algo así:

«Cariño, ¿vas a irte a jugar a los bolos con tus colegas esta noche?» «Bueno, depende…¿a ti te molestaría?» «Bueno, depende…¿a tí te apetece?» «Bueno, depende…¿prefieres que me quede en casa contigo?» «Bueno, depende…¿tú quieres quedarte?» «Bueno, depende…¿A ti te da igual?» «Bueno, depende…pero vas a ir a jugar a los bolos con tus colegas esta noche?» «Bueno, depende…»

Y así hasta el día siguiente. Se han dado casos de conversaciones de parejas gallegas que han durado desde el principio del noviazgo hasta el divorcio. «Pero tú te quieres divorciar?» «Bueno, depende…¿y tú?»

En fin, queridos despiertos, Einstein era un tipo listo que echaba la lengua y trabajaba en una oficina de patentes. Eso sí, era alemán. ¿Se imaginan que Einstein hubiese sido gallego? La teoría de la relatividad hubiese sido aún más complicada, o no, o si, o que se yo…bueno, depende.

Que tengan un buen día.

 

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