Terror en el bus urbano

22 Ene Terror en el bus urbano

Fecha de emisión: 07/10/2013
Minuto: 31:30

Buenos días, gente despierta. El otro día mi coche decidió por si mismo dejar de funcionar en el momento más estresante de la jornada, cosa que me pareció tan mal que decidí abandonarlo en el taller dos días, hasta que le pasase el berrinche.

Como mi taller está lejos de mi casa, decidí coger un bus urbano. Hacía ya mucho tiempo que no cogía uno, ¡y no veas lo que pesa! Así que pensé: en lugar de cogerlo, me voy a meter dentro y que me lleve. ¡Maldita la hora en la que tome esa decisión!

Si alguna vez oyen a alguien decir que los autobuses urbanos van muy rápido, que sepan que se están quedando cortos. ¿En que piensan los buseros? ¿Es que no se dan cuenta que por mucho que se esfuercen en pisar el acelerador, no podrán alcanzar la velocidad de la luz?

La velocidad de la luz no, pero ahora bien, la del sonido yo creo que la traspasamos en varias ocasiones. Las curvas me presionaban contra los cristales con la fuerza de varias atmósferas, los frenazos me hacían acercarme tanto a la señora que tenía delante que yo creo que se pensó que la estaba cortejando. En uno de estos frenazos, miré hacia atrás y había varios peluquines estampados contra el cristal del fondo.

Madre mía, si es que el Dragon Khan de Port Aventura se queda corto al lado de dar la vuelta a una rotonda en autobus. Yo no quiero decir nada, pero se cuenta que hay adolescentes que han perdido la virginidad cuando el bus pasa dando saltos por encima de las bandas sonoras. O al menos, es la excusa que han puesto.

Señores buseros, por favor, apliquense eso de que lo importante es llegar y añadan: lo importante es llegar sin taquicardia.

Lo peor de todo el viaje fue un frenazo tremendo que tuvo que hacer el bus porque una señora se le había dado por cruzar la calle sin mirar, sin vergüenza y sin paso de cebra. Que esa es otra…¿Porqué las señoras mayores se empeñan en cruzar por donde no hay paso de cebra? ¿Les da morbo o que? ¿Se ha convertido esa temeridad en el momento más emocionante del día?

Honestamente, en realidad todos hemos cruzado por donde no hay paso de cebra (y el que diga que no, miente!) o con el muñequito en rojo. Y es que la seguridad vial es una metáfora de la vida misma. El paso de cebra simboliza la tranquilidad y la estabilidad, pero los humanos, como seres imperfectos que somos, preferimos, de vez en cuando, saltar sin red para que nos suba la adrenalina y darle, al menos durante unos segundos, un poquito de emoción a nuestros días monótonos y aburridos.

En fin, queridos despiertos. A pesar de la aventura que supone el transporte urbano en algunas ciudades, no dejen de utilizarlo. Quizás vayan incómodos o lleguen tarde a sus destinos, pero piensen en lo cara que está la gasolina, los parkings y los talleres mecánicos. Hablando de lo cual, les dejo, que voy a recoger mi coche y entregar un ojo de la cara.

Qué tengan un buen día.

 

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