Odio los festivos locales

11 Feb Odio los festivos locales

Fecha de emisión: 09/10/2013
Minuto: 32:10

Buenos días, gente despierta. Ayer fue festivo local en mi ciudad y he de confesarles que odio los festivos locales con todas mis fuerzas. (pausa) Ala, ya pueden empezar a llamar a Radio Nacional y decir que el chico ese que suelta tonterías a las 5:30 de la mañana está mal de la cabeza. ¡Pero no pienso retractarme! Odio los festivos locales. Y me explico.

En primer lugar, los festivos locales te pillan de sorpresa, porque no te sueles acordar. Cuando te das cuenta, ya es festivo local y tu rutina habitual se ve truncada por la obligación de no hacer nada que se impone en un día festivo. Pasarse el día en casa no es una opción, queridos despiertos, la vida está para hacer cosas y sobre todo para comprar cosas. Pero…

Las tiendas, los supermercados y muchos bares están cerrados, con lo que si te has despistado, tendrás que gastarte la pasta en comer fuera, comida a domicilio o sencillamente comer sobras, como el típico plato de sobras hecho a base de una lata de atún, media salchicha, el último huevo de la huevera, arroz precocinado, unas sardinas en escabeche y de postre un yogur caducado. Seguro que a muchos de ustedes les suena esta combinación o una similiar. Pues este manjar suele comerse en festivos locales.

Como está todo cerrado no sabes que hacer, te levantas raro, porque te tocaría ir a trabajar, o a la cola del paro, o al bar, pero están cerrados. Es verdad que hay algún bar abierto, pero están masificados, porque los demás cierran, con lo que no puedes encontrar allí la paz que ansías.

Además, al ser festivo local, normalmente se conmemora algo así que la ciudad está patas arriba, cortada al tráfico por una carrera, por un desfile o por una procesión. A veces incluso todo eso junto, con lo que todo es caos.

Pero por si eso fuera poco, la televisión y la radio siguen con su programación habitual, ya que solo es un festivo local y claro, no te das cuenta y te pierdes tus series favoritas o esos programas culturales de la dos que todos vemos. Y claro, así te ves forzado a buscar por Internet, de forma más o menos de acorde con la ley de descargas, tus programas y series favoritas que te has perdido por la festividad local. Si es que es el propio festivo local el que me forzó a hacerlo, señor agente!

Pero yo creo que lo peor de los festivos locales es que, irremediablemente, tu familia decide hacer algo contigo. Comida en casa de los abuelos, paseo por el monte o cualquiera de esos planazos que te apetece siempre tanto hacer, ¿verdad? Cuando quedas con tu familia para «hacer algo» es cuando realmente echas de menos a tus compañeros de trabajo. Es broma, familia, ya sabéis que todo esto que digo por la radio es una pose. Por cierto, mamá, muy ricos los filetes.

En fin, queridos despiertos, no se si ustedes padecen como yo los efectos negativos de los festivos locales, pero piensen que por suerte, no duran eternamente. Viva la rutina y qué tengan un buen día.

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