El gafapastismo

15 Nov El gafapastismo

Fecha de emisión: 23/09/2013

Minuto: 31:00

Muy buenos días, gente despierta. Hoy vamos a hablar de una tribu urbana que de un tiempo a esta parte está invadiendo las calles, los locales de moda y si me apuran, hasta Polonia. Estoy hablando de los comunmente denominados gafapastas.

Odiados y amados por igual, los gafapasta se caracterizan principalmente porque usan anteojos de pasta. Imagino que la mayoría de los despiertos ya se lo habían imaginado, ¿verdad?. Los que no se lo hayan imaginado, ¡hay que ir despertando!

En cuanto a las gafas en cuestión la norma dice que el color de la pasta que más se lleva es el negro y que cuanto más grandes y más abultadas más gafapasta eres. Lo de que estén graduadas o no es lo de menos, porque solo sirven para que se les reconozca.

Otro rasgo característico es el peinado, que debe ser a la última, o a la penúltima, que lo retro, perdón, lo vintage, está de moda siempre. De hecho, hablando de lo vintage, es muy habitual entre los gafapasta utilizar este tipo de terminología: vintage, in, quirch, pin-up y otras palabras que no salen en el diccionario, por ahora, pero denle tiempo a los académicos.

A los gafapasta se les suele ver por los locales de moda de la ciudad, con sus pantalones pitillo de colores atrevidos y sus inconfundibles cócteles, a poder ser gin tonic y de los raros, porque ya saben ustedes que ahora mismo hay tantos tipos de gin tonic como parados en este país. La música que suena en estos locales de gafapastas es tan moderna que todavía no tiene ni nombre. En Radio 3 se vuelven locos para describir la música que bailan los gafapasta. Bueno, bailar bailar, los gafapasta no bailan, adoptan una pose con ligeros movimientos.

Otro sitio muy característico donde se puede ver al gafapasta común es en una cafetería de la que no diré el nombre pero es una cadena americana y te puedes comprar allí las tazas, café…vale, venga, lo digo, Starbucks. Los gafapasta ven un Starbucks y es como si algo se activase en sus cerebros que tienen la necesidad imperiosa de pedirse un frappucchino y sacarle una foto con su teléfono móvil para colgarlo en sus principales redes sociales.

Por cierto que la red social por antonomasia de los gafapasta es Instagram, esa comunidad que sube fotos de formato cuadrado a Internet, ¿saben cual les digo? Esta que parece que todo el mundo es fotógrafo profesional porque aplican unos filtros y la foto de un simple café parece un cuadro hiperrealista.

En fin, queridos despiertos, han de saber ser gafapasta, según ellos, no es llevar gafas de pasta, sino que se trata de tener una actitud moderna y abierta ante la vida, así que he decidido hacerme gafapasta. Las gafas de pasta ya las tengo, solo me falta aprender a decir palabras como “vin-ta-ge” y conseguir que mi flequillo adopte una pose de modernidad descuidada.

Que tengan un buen día.

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