Cuando nacemos…

14 Oct Cuando nacemos…

Fecha de emisión: 17/09/2013
Minuto: 31:00

Muy buenos días, gente despierta. Tal día como ayer, hace 34 años, me tocó nacer. No es que yo quisiera, que estaba muy agustito en aquella piscina, lejos del mundanal ruido y de los problemas que conlleva esto de vivir, pero oye, se me acabó el bono en aquel jacuzzi de lujo y llegué al mundo llorando. Supongo que por eso intento pasarme la vida riendo, para compensar aquella entrada tan dramática en el teatro de la vida.

Cuando nacemos no nos podemos imaginar nada, porque no tenemos imaginación, porque no tenemos recuerdos, pero lo que sí tenemos es miedo, mucho miedo. ¿Porqué? Bueno, pues por culpa de nuestra familia que, con toda la buena intención, nos hacen carantoñas y ruiditos desde el primer día que llegamos al mundo. Pero claro,párense a pensar por un momento y póngase en la piel de un recién nacido que el primer estímulo que le llega es un señor gigantesco con la cara distorsionada porque se acerca mucho y gritando cosas como: aguuu ta taaa, puchi puchi puchi…

Normal que nos pasemos la infancia llorando como benditos. ¿No sería mucho mejor que nos pusieran música clásica y que viniera Punset a hablarnos con su voz pausada y tranquila sobre la naturaleza, la ciencia y la tecnología? En lugar de llorar nos quedaríamos dormidos y dejaríamos dormir a nuestros padres también.

Porque cuando somos bebés tenemos una única misión en la vida: crear ojeras a nuestros padres. Da igual todo lo demás, lo importante es que esos señores que nos cambian los pañales no duerman a pierna suelta hasta que nos salgan los dientes. Y ni entonces lo conseguirán.

Durante nuestra bebez, o sea, nuestra época de bebé, tampoco es que aportemos mucho a la sociedad. Bueno, sí, aportamos excrementos, babas y vómitos, pero bueno, como decía Shrek, mejor fuera que dentro.

Estaba yo pensando que sería bonito que alguien inventase una máquina para leer los pensamientos de un bebé. Me imagino que serían cosas muy básicas. Por ejemplo, las chicas pensarán: “voy a llorar para conseguir lo que quiero que se que funciona y lo pienso utilizar el resto de mi vida”. Y los bebés chico pensarán…bueno, pensarán: “¡Quiero teta!” ,que no dista mucho de lo que seguirán pensando el resto de su vida.

En fin, queridos despiertos, si alguno de ustedes cumple años como yo en estos días, sepan que por mucho que nos esforcemos, seguiremos siendo virgo toda la vida.

Que tengan un buen día.

 

No Comments

Post A Comment